MANIFIESTO 8 DE MARZO
Este 8 de marzo Día Internacional de la Mujer, la Coordinadora contra la Misoginia y el Machismo junto a Movimiento contra la Intolerancia, queremos hacer visible la lucha de las mujeres contra las graves violaciónes de los Derechos Humanos, como son la violencia sexista y de género así como la desigualdad entre mujeres y hombres, y toda situación de opresión y subalternidad de la mujer, y defender la dignidad humana, la igualdad, la libertad, la justicia y los derechos humanos que son universales y por tanto no saqueables por causas de género, sexo, de misoginia o machismo, ni por ningún otro motivo.
En España a pesar de los avances legislativos, la desigualdad laboral y social y la violencia contra las mujeres persiste como un problema estructural. Una de cada tres mujeres ha sufrido violencia machista, física, sexual, psicológica o económica, las situaciones de desigualdad persisten con una mayor tasa de desempleo, asumiendo también una mayor carga de cuidados y siendo la participación femenina en ciertos sectores técnicos menor, entre otras situaciones.
Pero la violencia contra la mujer y la desigualdad transciende fronteras, no conoce su inexistencia en cualquier parte del mundo y la lucha contra esta barbarie es la causa más justa de la humanidad que nunca debe permanecer en el olvido o silencio, por lo que queremos siempre alzar la voz en el 8M por aquellas voces que son silenciadas, invisibilizadas, en otros lugares del mundo.
Es el caso de las situaciones de violencia, opresión y desigualdad que sufren las mujeres y niñas a manos de los grupos del terrorismo yihadista que desde su misoginia anti-occidental siguen masacrando a mujeres, junto a las dictaduras represivas que matan y encarcelan a opositoras cebándose en su doble condición, y de las teocracias islamistas que lapidan, mutilan y asesinan mujeres.
También es el caso el de las mujeres cristianas secuestradas, violadas y forzadas a la conversión islámica en Nigeria, Pakistán, Sudán, Egipto, Somalia, Libia, entre otros lugares; de las mujeres que viven bajo las teocracias islamistas como las mujeres Bahaís y de otras confesiones en Irán, Yemen, Sudán, Arabia Saudita, Mauritania, Afganistán u otros países, obligadas a cubrir su cabello y su cuerpo, incluso con burkas y niqab, en un dominio machista que niega la libertad y autonomía personal, y que ante la más mínima insumisión , no dudan en reprimir y asesinar
Así ha sucedido con las masacres cometidas por la dictadura teocrática islamista en Irán, matanzas impunes durante la represión de protestas anteriores, como sucedió con el asesinato de Mahsa Amini y con la represión de la revolución feminista “Mujer, Vida, Libertad” en 2022, brutalmente aplastada, incluso con ejecuciones públicas. y con esta última oleada de violencia con más de 50.000 personas asesinadas muchas de ellas mujeres.
Y también en este Día Internacional de la Mujer queremos recordar la matanza del 7 de octubre de 2023 en Israel, en donde la organización terrorista Hamas cometió una de las más graves masacres misóginas antisemitas, por el que mujeres israelíes en su mayoría —judías, musulmanas y cristianas— fueron secuestradas, violadas, mutiladas y, en muchos casos, asesinadas, y como los civiles gazatíes mujeres, niños y otros civiles fueron utilizados como escudos humanos en una guerra iniciada por la organización terrorista.
Sin embargo, frente a estas atrocidades hubo silencio deliberado como respuesta de la comunidad internacional, incluido organismos encargados por velar por los derechos de la mujer, así como de la mayor parte de organizaciones de mujeres, un silencio que aumento con ello, si cabe, el sufrimiento de las víctimas y sus familias.
Expresamos nuestra solidaridad con esas mujeres iraníes, afganas, palestinas y de cualquier lugar donde el fanatismo religioso integrista las oprime día a día, cercenando su libertad con la imposición férrea de un patriarcado implacable, como ha sucedido con la feminista marroquí luchadora por los derechos LGBTI Ibtissam Lachgar que ha sido encarcelada y condenada a dos años y medio de cárcel por exhibirse con el lema “Alá es lesbiana”.
Tampoco podemos mirar a otro lado frente a la crueldad criminal en dictaduras de “revolucionarios” como en Nicaragua, Cuba, Bolivia o Venezuela, donde la dualidad en cuanto a la condición de mujer y de oposición política resulta criminalmente flagrante. También nos encontramos con los feminicidios de ciudad de Juarez y del resto de México u otros países con escenarios de doble moral e impunidad, o sin sanciones drásticas para los agresores sexuales.
La desigualdad, la violencia misógina y el odio machista, en todas sus formas o manifestaciones, ha de ser denunciada, condenada y combatida hasta su erradicación absoluta; por consiguiente, la protección de la mujer frente a la violencia y la desigualdad ha de ser universal, para todas y cada una de ellas, en todo tiempo y lugar, de alcance global, o sea, integral y mundial, en todo ámbito de la sociedad humana y en todo el planeta.
Aspiramos a un mundo en el que mujeres y niñas puedan vivir en libertad, respetando su dignidad e igualdad. Y como dijo Clara Zetkin, mujer judía y luchadora feminista “La lucha por los derechos de las mujeres no es solo una cuestión de igualdad, sino una cuestión de justicia y libertad”.
Se adhieren y apoyan
La Voz de Irán
Comité Ciudadano de Solidaridad con el Pueblo Iraní
Alianza Ciudadana por la Libertad en Venezuela
Plataforma de Ayuda a Venezuela
Coordinadora Iberoamericana contra el Racismo y la Intolerancia
Coordinadora Estatal de Lucha contra el Antisemitismo
Consejo de Víctimas de Delitos de Odio
Red Europea contra los Delitos de Odio


