Alemania condena a 13 años de prisión a la última terrorista de la RAF
ABC.- La condena de 13 años de prisión dictada por el Tribunal Regional de Verden contra Daniela Klette es el último capítulo judicial del grupo terrorista alemán Fracción del Ejército Rojo (RAF), la organización de extrema izquierda responsable de decenas de asesinatos, atentados y secuestros entre 1970 y 1998. Aunque la RAF anunció su disolución hace casi tres décadas, la detención de Klette en 2024 y su sentencia suponen un esperado epílogo.
Klette, de 67 años, ha sido finalmente condenada por una serie de robos armados, secuestros, extorsiones, violaciones de la ley de armas e intentos de asesinato cometidos entre 1999 y 2016, cuando se ocultaba en la clandestinidad. La Fiscalía había solicitado 15 años, mientras que la defensa reclamaba la absolución, alegando falta de pruebas. El tribunal, sin embargo, consideró acreditado que Klette actuó junto a Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub, también antiguos miembros de la RAF, ambos aún prófugos y posiblemente muertos, según algunas fuentes.
Tras pasar a la clandestinidad en 1990, logró vivir durante más de treinta años bajo identidades falsas, principalmente como «Claudia Ivone», en el barrio berlinés de Kreuzberg. Allí llevaba una vida aparentemente normal: asistía a clases de capoeira, participaba en eventos culturales, viajaba con frecuencia al extranjero y mantenía un círculo social que nunca sospechó o nunca reveló su verdadera identidad.
Su detención, el 26 de febrero de 2024, fue casi cinematográfica. La Policía irrumpió en su apartamento tras recibir una pista y encontró allí todo un arsenal: un Kalashnikov, varias pistolas (Walther P5, HK P7), una granada PG7L, inhibidores de señal, documentación falsa, pelucas, oro y 240.000 euros en efectivo. También hallaron una ‘panzerfaust’, arma antitanque alemana de un solo uso utilizada en la II Guerra Mundial, lo que confirmó las sospechas de los fiscales sobre su disposición a seguir utilizando la violencia.
La identificación final se produjo gracias a una combinación de investigación policial y tecnología: un periodista de Bellingcat, usando tecnología de reconocimiento facial, comparó fotos antiguas con imágenes recientes de un estudio de capoeira en Berlín y el resultado coincidió en apenas media hora. El tribunal de Verden ha considerado probado que Klette participó en ocho robos cometidos en Niedersachsen y Renania del Norte-Westfalia, con un botín total superior a dos millones de euros, dirigidos principalmente contra supermercados y furgones blindados. En uno de ellos, en 2015, se disparó contra un vehículo de transporte de dinero, lo que la Fiscalía ha presentado como intento de asesinato.
Aunque la RAF ya estaba disuelta cuando estos delitos se cometieron, el tribunal ha concluido que los tres fugitivos actuaban como un grupo organizado que mantenía vínculos ideológicos y operativos con la antigua estructura y que los cometían con el objetivo de seguir financiando su vida en la clandestinidad. Así, aunque los delitos estrictamente terroristas de los años noventa, incluidos atentados con explosivos y ataques armados, han prescrito, Klette ha podido ser juzgada.


