Las desigualdades en el VIH persisten: las personas migrantes siguen llegando más tarde al diagnóstico y presentan peores resultados clínicos en España
Las personas migrantes representan una parte cada vez mayor de los nuevos diagnósticos de VIH en España. Sin embargo, un amplio estudio realizado a partir de la cohorte española CoRIS ha constatado que siguen existiendo desigualdades importantes en el acceso al diagnóstico precoz y en algunos resultados clínicos posteriores al inicio del tratamiento.
Los hallazgos sugieren que los avances biomédicos, por sí solos, no son suficientes para garantizar resultados equitativos. Cuando persisten barreras sociales, administrativas y estructurales, el acceso temprano a la atención sanitaria continúa siendo desigual.
Qué significa recibir un diagnóstico tardío del VIH
El estudio utilizó la definición habitual de diagnóstico tardío. Se considera que una persona recibe un diagnóstico tardío cuando conoce su infección por VIH con un recuento de CD4 inferior a 350 células/mm³ o cuando ya presenta una enfermedad definitoria de sida en el momento de incorporarse a la atención especializada.
El diagnóstico tardío sigue siendo uno de los principales desafíos de salud pública en la respuesta al VIH. Cuando una persona conoce su infección en fases avanzadas, aumenta el riesgo de complicaciones clínicas, hospitalizaciones y mortalidad. También se retrasa el inicio del tratamiento antirretroviral.
Además, se pierde la oportunidad de beneficiarse antes de los efectos protectores de la terapia. Estudios previos realizados en España ya habían demostrado que el diagnóstico tardío se asocia a una mayor morbimortalidad.
Casi la mitad de la cohorte estaba formada por personas nacidas fuera de España
Los investigadores analizaron los datos de 20.215 personas con el VIH incorporadas a la cohorte CoRIS entre 2004 y 2023. Del total, el 54,1% había nacido en España y el 45,9% en otros países.
La proporción de personas migrantes aumentó de forma sostenida a lo largo de los años. Pasó del 37,1% en 2004 al 59,3% en 2023. Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por personas procedentes de América Latina.
Estos datos reflejan la transformación progresiva del perfil epidemiológico del VIH en España. También ponen de manifiesto la creciente importancia de incorporar una perspectiva de equidad en las políticas de prevención, diagnóstico y atención sanitaria.
Las diferencias aparecen sobre todo en el momento del diagnóstico
Los resultados muestran que el diagnóstico tardío fue significativamente más frecuente entre las personas procedentes de América Latina y África subsahariana que entre las nacidas en España.
Las probabilidades de llegar tarde al diagnóstico fueron un 58% más altas en las personas latinoamericanas y un 43% más elevadas en las procedentes del África subsahariana.
Al analizar los resultados por sexo, los investigadores observaron diferencias relevantes. Entre los hombres, las desigualdades afectaban tanto a las personas latinoamericanas como a las procedentes del África subsahariana. Entre las mujeres, las diferencias se concentraron principalmente en las personas de origen latinoamericano.
Uno de los hallazgos más importantes es que estas diferencias no disminuyeron con el paso de los años. A pesar de los cambios producidos en las políticas de acceso sanitario y de los avances en el tratamiento del VIH, las brechas observadas al inicio de la atención continuaron siendo similares durante los distintos periodos analizados.


