Vivir con VIH en Senegal, entre el estigma y el riesgo de ser perseguido: “Es una caza de brujas”
El País.- Una peligrosa asociación entre el virus, la homosexualidad y la criminalidad, sumada al endurecimiento de la ley que castiga las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y al aumento de la estigmatización, instala un clima de miedo que amenaza con hacer retroceder décadas de avances en el país africano.
“Aquí ya estamos en prisión. No somos libres”, confiesa Serge (nombre ficticio), con una mezcla de cansancio, resignación y miedo que atraviesa toda su narración. Su testimonio muestra cómo la vida se vuelve asfixiante cuando ser homosexual se cruza con vivir con VIH en Senegal, donde los dos estigmas se superponen. Este joven senegalés no habla de barrotes físicos, sino de un clima social donde la vigilancia constante, el juicio ajeno y el temor a ser descubierto condicionan cada gesto cotidiano.
La aprobación en marzo del endurecimiento de la ley que castiga “los actos contra natura” —término utilizado en la norma para designar las relaciones entre personas del mismo sexo— con penas de cinco a 10 años de prisión ha empeorado la situación para las personas LGTBIQ+ y amenaza con erosionar décadas de avances en la lucha del país africano contra el VIH.
